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EL HIMNO DE CAPOTILLO o Himno de Rodríguez Objío

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domingo, 2 de septiembre de 2018

El Himno de Rodríguez Objío es un grito de protesta contra la supervivencia en Santo Domingo de todo resto de dominación española:

Ahora nuevo maldito tirano, 
Por saciar su funesta ambición, 
Quiere arriar con impúdica mano 
De esa patria el sagrado pendón.


Ya el clarín belicoso resuena, 
Y a la lid nos impulsa el honor; 
Del oprobio al romper la cadena 
¡Proscribamos por siempre al traidor!


Vencedores heroicos de España 
¡De otro yugo la Patria salvad! 
Compatriotas, afrenta tamaña 
De traidores, con sangre borrad!


¡A la lid a vencer! ¡Guerra! ¡Guerra! 
No haya tregua jamás ni perdón, 
Para el vil que tornó de otra tierra 
Meditando venganza y traición.

Capotillo es el grito sonoro 
Que se debe elevar por doquier; 
Que al salvar nuestro patrio decoro, 
Protestemos morir o vencer!


La victoria, feliz nos espera; 
Ya se ven los traidores temblar, 
Y al fijar nuestra sacra bandera, 
Gloria eterna nos va a coronar.


De los bravos que allá en Capotillo 
Restauraron invictos la cruz. 
La aureola del fúlgido brillo
En la vida nos sirva de luz.


AVISO: Mantente en contacto con nosotros 24/7 por WhatsApp:  1717-707-7551 - (809)-819-7605 - Envíanos tus noticias y denuncias a: info@vozdominicana.org.-

BREVE HISTORIA DE SAMANA

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viernes, 17 de noviembre de 2017

Aquí encontraras toda la información útil, cuidada y actualizada para unas vacaciones inolvidables, incluyendo transporte, alojamientos, restaurantes, bares, discotecas, tiendas, servicios, mapas, información sobre el clima y muchísimas fotografías. 

Visita el Parque Nacional Los Haitises, curiosa formación de roca cársica con paisaje y fauna muy peculiar, el Cayo Levantado, precioso islote en medio de la bahía de Samaná, la Cascada de El Limón, para conocer la vegetación típica de la zona y la vida sencilla y tranquila en los campos dominicanos. 


Elije un hotel según tus preferencias en Santa Bárbara de Samaná, Las Terrenas, Las Galeras o en El Limón. Aunque ahora no estés pensando en ir de vacaciones, en peninsuladesmana.com te contamos todo sobre la historia, la geografía y la cultura de esta zona, meta mágica y aventurera. 

Descubierta por Cristóbal Colon en su segundo viaje a las Américas el 12 de Enero de 1493, la Península de Samaná fue el primer sitio del Nuevo Mundo donde los conquistadores españoles sufrieron oposición violenta. Los indios Ciguayos, antiguos habitantes de la zona, los recibieron a flechazos. Por este motivo a una parte de la bahía se le denominó el Golfo de las Flechas. 





Durante 200 años (1600-1800), los gobiernos de España, Francia, e Inglaterra lucharon por el dominio de la península, dejando como beneficiarios de esta inestabilidad a los piratas y bucaneros franceses e ingleses, así como a los esclavos e indígenas alzados, quienes utilizaron la zona como refugio y centro para sus actividades. En 1625 ingleses y franceses, se posesionaron de la Isla de San Cristóbal (Sant Kitts) Antillas Menores, donde se dedicaron a la cacería de animales salvajes (bucaneros), a la piratería (filibusteros) o a la agricultura (hermanos de la costa). Muchos de ellos se establecieron en la Península de Samaná, formando pequeños núcleos urbanos como La Terrienne, Petit Port, Saint Capuce, La Basse Terre. Los filibusteros introdujeron el cultivo del coco, café, caña de azucar… quedandose hasta finales del siglo XVII, cuando el gobierno de La Tortuga ordenó su desalojo debido a la excesiva distancia del centro de operaciones filibusteras y bucaneras. 


En 1690 el corsario Jack Banister combatió contra dos fragatas inglesas en el borde de un cayo al que se le llamo “Cayo Banister”, actualmente “Cayo Levantado”, visitado hoy por miles de turistas. Banister colocó los cañones de sus barcos en el cayo y con sus hombres se defendió, matando a más de doscientos de los marineros de Su Majestad. 

A comienzos de 1700 el ayuntamiento de Santo Domingo propuso a España poblar la Península de Samaná de españoles para contener las continuas usurpaciones francesas. La zona fue poblada con numerosas familias venidas de las Islas Canarias. La ciudad de Santa Bárbara de Samaná, capital de la provincia, fue fundada el 21 de agosto de 1751, por el gobernador español Francisco Rubio y Peñarada. 

En 1724 los españoles perdieron dos galeones: “Nuestra Señora de Guadalupe” y “Conde de Tolosa”, en los arrecifes cercanos a Miches. Habían buscado, sin éxito, refugio contra una tormenta. En 1782, el buque francés “Scipion” encalló en el, desde entonces llamado, Puerto de los Ingleses, en la costa Sur de la bahía, mientras luchaba contra tres barcos ingleses. 






En 1783 en el poblado de Samaná existían cuarenta y nueve casas y unas doscientas quince personas. El interior de la península estaba deshabitado. En ese mismo año un antiguo pirata francés de nombre Juan, decidió “huir de sus compañeros refugiándose en un rincón de la península donde permaneció completamente oculto”. Al cabo de veintidós años este ermitaño fue descubierto por uno de sus antiguos compañeros. La ubicación del lugar donde residía Juan fue denominado Punta Ermitaño y el islote frente a la misma lleva ese nombre. Se encuentran a pocos kilómetros al Este de El Limón. 


Con el Tratado de Basilea de 1795, Francia recibió la totalidad de la colonia española de Santo Domingo, incluyendo la península de Samaná, a cambio de ceder sus conquistas en los Pirineos a España. El gobierno francés quería construir, en el extremo de la bahía de Samaná, una ciudad “que pronto se convertiría en el almacén de todas las ciudades de Europa”. 

El traspaso a Francia de la colonia española de Santo Domingo ocurrió seis años después de iniciarse la revolución francesa de 1789, hecho que pronto tendría enormes repercusiónes en la colonia de Saint Domingue, donde los esclavos se rebelarían exigiendo los mismos derechos de “libertad, igualdad y fraternidad”. 

En 1793 Francia abolió la esclavitud en Saint Domingue. 

En 1801 el haitiano Toussaint Louverture, aliado de Francia, invadió la parte oriental de la isla, controló las ciudades de Santo Domingo y Samaná. Sin embargo, Napoleón Bonaparte, quien había llegado al poder a finales de 1799, envió una flota con más de ochenta navíos y 58.000 hombres. La mitad de esa flota, encabezada por el general Leclerc, llegó a Samaná en Enero de 1802 y observándola Toussaint exclamó: “no nos queda nada más que perecer, toda la Francia ha venido a Santo Domingo para vengarse y acabar con los negros”. La guerra entre franceses y haitianos duró dos años (1802-1804). Los soldados de Napoleón, victoriosos en Italia y Egipto, no pudieron contra los negros haitianos, quienes tuvieron como aliada a la fiebre amarilla. Más de cincuenta mil franceses, incluyendo a Leclerc, perdieron la vida. Saint Domingue declaró su independencia el 1ro. de enero de 1804, adoptando el nombre de Haití. 

El general frances Louis M. Ferrand tomó la ciudad de Santo Domingo en 1804, la cual fue sitiada, en mayo de 1805, durante tres semanas por veintiún mil haitianos, hasta la aparición de una escuadra francesa que se dirigía hacia el Oeste, hecho que estimuló a los haitianos a levantar el cerco y volver a Haití. Sin embargo, el ambiente tras el levantamiento del sitio era tal que muchos dominicanos y extranjeros optaron por emigrar. Ferrand trató de reconstruir la colonia promoviendo la plantación de café en Samaná, cuya población francesa en 1808 había crecido tanto que ordenó la confección de planos para una ciudad modelo en Santa Bárbara de Samaná, con jardines al estilo de Versailles, un palacio, un teatro, fuentes estanques y una Plaza de la Comedia que se llamaría “Puerto Napoleón”. 


La resistencia de Sánchez Ramírez contra Francia se inició en 1808, año en que tuvo lugar la batalla de Palo Hincado, en la que los dominicanos derrotaron a los franceses. Un escuadrón inglés de cinco buques fue enviado desde Jamaica entrando en la bahía de Samaná el 10 de noviembre de 1808. Capturó cinco barcos y destruyeron el fuerte de Santa Bárbara. Los ingleses entregaron Samaná a Sánchez Ramírez “bajo la condición de que los derechos de los habitantes franceses serían respetados y sus propiedades mantenidas”. En ese momento la población de Santa Bárbara era de poco más de mil personas. Con la entrega de Samaná, los franceses sólo quedaron en posesión de Santo Domingo, hasta su rendición en julio de 1809. 

La bahía y península de Samaná tienen un historial importante, lleno de curiosas anécdotas, pero indudablemente el período entre 1795 y 1819 fue el más interesante de todos, y fue durante esos conflictivos años cuando nacio el célebre pintor Theodore Chassériau. 


Ocupación Haitiana 

La declaración de independencia dominicana, diciembre de 1821, duraría muy poco y sería conocida como "La Efímera". Los pocos franceses que aún residían en Samaná, con el apoyo de españoles de Puerto Rico, enviaron un emisario a Martinica para que el almirante Jacob se trasladase a Samaná con sus barcos para ayudar a los dominicanos quienes estaban en peligro de una nueva invasión haitiana. Jacob llegó con sus buques, pero ante la amenaza del presidente haitiano Boyer de matar a todos los franceses aún residentes en la isla, optó por retirarse. 

La ocupación haitiana duraría veintidós largos años. 


Uno de los primeros actos de Boyer fue la construcción en 1822 de un fuerte en Los Cacaos. Un documento haitiano de esa misma fecha explica cómo en El Limón “se ha visto al comercio ofrecer suministros a grandes barcos y buques corsarios para sus correrías”. Para evitar esto los haitianos construyeron en la boca del río Limón un pequeño fuerte, con varios cañones. En 1824 el presidente haitiano negoció con cuáqueros de Filadelfia, un grupo religioso, el envío de unos seis mil esclavos libertos norteamericanos a la isla, radicándose unos doscientos de ellos en Samaná. Estos ex-esclavos pertenecían a la Iglesia Africana Metodista Episcopal y de esa forma surgió un nuevo núcleo ético con apellidos ingleses. En 1844 se adherirían a la causa independentista y en 1861 se opondrían a la anexión a España. Sus fiestas religiosas incluyen un culto anticiclónico ”storm meeting”, fiestas de cosechas, “watch nights”, etc. Algunos haitianos se establecierón en Tesón, al Norte de Samaná, conservando su lengua créole hasta mediados del siglo XX. Un tercer grupo, inmigrante de Turquía, angloparlantes y protestantes, también se radicó en Samaná. 

Los esfuerzos por vender o arrendar Samaná 


El cónsul francés Lavasseur sugirió a su gobierno negociar la península de Samaná a cambio de la reducción de una deuda contraída por Haiti. Por esa época se había localizado un depósito de carbón al sur de la península, el cual podría proveer de combustible a los barcos de vapor. El 27 de febrero de 1844 fue proclamada la independencia de la República Dominicana en la Puerta de El Conde. La independencia duró hasta 1861 cuando España reconquisto la parte oriental de la isla y mantuvo su hegemonía hasta 1865. Durante esta época intentaron restablecer la religión católica, cerrando todas las iglesias protestantes. Obtenida la independencia de Haití, fueron los propios dominicanos quienes trataron de vender la península y su bahía ya fuese a Estados Unidos, Inglaterra, Francia o España, a cambio de protección contra futuras invasiones haitianas. 


En 1851 un censo de la ciudad de Samaná arrojaba 1721 almas entre las cuáles había trescientos ex-esclavos americanos. El resto eran dominicanos de origen francés o español. El cónsul ingles Sir Robert Schomburgk, visitó la bahía en 1853, explicando en un informe como “El Limón era el lugar donde se unían todos los caminos para proseguir hacia Matanzas, San Francisco de Macorís, etc.”. Agrega que en la desembocadura de río Limón todavía había tres cañones, pero estaban desmontados. Fue el primero en reportar los yacimientos arqueológicos y las pinturas rupestres en las cuevas de los Haitises. Se sorprendió de que cerca del poblado de Samaná le hablaron en inglés, español y francés. 


Anexión a España 


Con motivo de la anexión de la República Dominicana a España en 1861, buques españoles se trasladaron a la bahía, fortaleciendo las instalaciones en Cayo Levantado, Santa Bárbara de Samaná y Los Cacaos. Un reporte oficial español explicaba cómo en el pueblo de Samaná había entre trescientos y cuatrocientos personas, siendo la mayor parte negros de Florida, descendientes de haitianos y, por rareza, algún blanco”. Cuando los dominicanos derrotaron a las tropas españolas y lograron la restauración de su independencia, los esfuerzos por arrendar o vender la península continuaron. En 1868 se arrendó Samaná a los norteamericanos por US$2 millones, pero el gobierno dominicano que firmo el tratado, fue derrocado, por lo que el acuerdo devino inválido. 

El presidente Buenaventura Báez firmó un tratado de anexión con Estados Unidos bajo el cual Washington podría tomar el control de la bahía de Samaná, lo que hizo ese mismo año. Pero gracias a la oposición del senador Charles Sumner, el acuerdo fue rechazado por el congreso norteamericano en 1870. Al año siguiente el gobierno de Washington decidió enviar a Santo Domingo una “comisión de investigación” para determinar si los dominicanos eran favorables o no a la anexión de su país a Estados Unidos. Esta comisión, que incluía científicos, periodistas y dibujantes, además de importantes personalidades políticas, visito Samaná haciendo los primeros dibujos de su ciudad que han sobrevivido al paso del tiempo, dando gran importancia a la bahía por su valor estratégico, diciendo que podría convertirse en “la principal estación naval de Estados Unidos en las Antillas”. 

En 1872 la bahía fue arrendada a un grupo de capitalistas norteamericanos recibiendo el Estado el pago de su primera anualidad en 1873, pero al año siguiente el otro gobierno de Báez fue derrocado dejando a los capitalistas sin saber a que gobierno pagarle, esto fue aprovechado por los dominicanos para cancelar el contrato por haber sido violado. 

El Ferrocarril 


En 1869 el gobierno dominicano otorgó la primera concesión para el establecimiento de un ferrocarril entre Samaná y Santiago, pero no sería hasta 1882 cuando se comenzaría su construcción, iniciado las operaciones en 1888. 

En esa época era el principal medio para exportar la producción agrícola del Cibao. El lugar denominado “Las Cañitas”, hoy la ciudad de Sánchez, sería el punto de llegada del tren. Se construyó un muelle donde llegarían los buques para recibir principalmente café y cacao. Esto estimulo la imigración de sirios, libaneses e italianos a Sánchez y Samaná. Durante algunas años Sánchez fue uno de los centros más cosmopolitas del país, dada la presencia de tantos extranjeros. El ferrocarril dejó de operar alrededor de 1966. Entre 1916 y 1924 la República Dominicana fue ocupada por infantes de la marina de los Estados Unidos, bajo el alegato de que tenían que asegurarse de que el país pagase su deuda a acreedores norteamericanos y protegiese a los norteamericanos residentes en el país. Durante ese período la marina norteamericana sondeó la bahía y preparo planes para defenderla de un ataque alemán. Se colocarían cañones en cayo Levantado y en los Cacaos para así bloquear al acceso a través de la única entrada de aguas profundas con que cuenta la bahía. 

Trujillo y Balaguer 

Entre 1930 y 1961 el país fue controlado por el cruel dictador Rafael Leonidas Trujillo, quien promovió las minas de mármol al Este de la ciudad de Samaná. Trujillo era anti-haitiano y cambió muchos de los nombres de lugares de la península pensando que eran haitianos, cuando realmente eran franceses. También prohibió a los descendientes de haitianos de Tesón hablar créole entre ellos. En 1946 Santa Bárbara de Samaná quedo prácticamente destruida por un incendio. 

En 1966 llegó al poder Joaquín Balaguer, un intelectual que había servido a Trujillo y había estudiado en la Sorbona. Inspirado en el proyecto de la ciudad Napoleón de Ferrand, ordenó destruir todas las bellas y atractivas casas de madera de Santa Bárbara de Samaná, contemporáneas con las que todavía, por suerte, había en la ciudad de Sánchez. Tan sólo la fuerte oposición de los descendientes de los esclavos libertos norteamericanos logró que su venerable iglesia quedase intacta. Las viejas casas fueron sustituidas por modernas viviendas y edificios de concreto. Balaguer construyó un hotel en Santa Bárbara de Samaná, otro en cayo Levantado, así como un muy poco utilizado puente peatonal. Ordeno la construcción del aeropuerto de Arroyo Barril que, lamentablemente, nunca podrá recibir vuelos internacionales por lo corto de su pista. También construyo un muelle el cual, al igual que el aeropuerto, ha tenido poco uso. 

A partir de los años ochenta el turismo internacional comenzó a llegar a la península, convirtiendo lugares como Las Terrenas, Portillo y Las Galeras en centros cosmopolitas. A finales de Noviembre del 2006 se ha inaugurado el Aeropuerto Internacional de El Catey, conocido como Samaná, a solo 10 minutos de Sánchez y a 40 de Las Terrenas. Actualmente se esta construyendo una autopista que permitirá el traslado desde la ciudad de Santo Domingo a la península en unas dos horas. 

Población 


Según el Censo Poblacional de 2002, la población de la provincia era de 91,875 personas: 46,738 hombres y 45,137 mujeres. 

Relieve 

Prácticamente toda la provincia es ocupada por la Sierra de Samaná; solamente al oeste de Sánchez se encuentran terrenos llanos, gran parte ocupada por el Gran Estero. La Sierra de Samaná llega hasta la costa, excepto en algunos lugares donde hay playas de interés turístico. La montaña más alta de la Sierra de Samaná (y de la provincia) se encuentra en la porción oriental y se llama La Meseta, con 650 metros de altitud. 

El Primer Himno Nacional y el primer Escudo Dominicano

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sábado, 23 de septiembre de 2017


(Primer Himno Dominicano) de Félix María del Monte, (1819-1899)
Canción Dominicana
¡Al arma, españoles! 
¡Volad a la lid! 
¡Tomad por divisa 
"Vencer o morir"!
I
Nobles hijos de Santo domingo, 
erguid ya vuestra frente guerrera, 
y sañudos volad tras la fiera 
que el solar de Colón devastó.


A sus huestes cobardes e impías 
el terror y exterminio llevemos, 
y los himnos de glora cantemos 
secundados del fiero cañon.


¡Al arma, españoles! 
¡Volad a la lid! 
¡Tomad por divisa 
"Vencer o morir"!


II
¡Guerra a muerte sin tregua, españoles! 
Si ser libres por siempre queremos 
de la histtoria con sangre borremos 
cuatro lustros de llanto y dolor.


Sepa el mundo que a nombres odiosos 
acreedores jamás nos hicimos, 
y que siempre que gloria quisimos, 
nuestro carro la Gloria arrastró.


¡Al arma, españoles! 
¡Volad a la lid! 
¡Tomad por divisa 
"Vencer o morir"!


III
¡No hay piedad! El haitiano insolente, 
penetrando hasta nuestros hogares, 
profanó nuestros templos y altares, 
nuestros fueros osó atropellar, 
y el pudor de la cándida virgen, 
y las canas del mísero anciano, 
y cuanto hay de sagrado en lo humano 
ultrajó con orgullo procaz.


¡Al arma, españoles! 
¡Volad a la lid! 
¡Tomad por divisa 
"Vencer o morir"!


IV
Mas hoy tiembla convulso, leyendo 
de los cielos la justa sentencia, 
y amenazan su odiosa exitencia 
diez mil lanzas que afila el honor.


¡Compatriotas, el éxito es cierto!... 
Libertad con valor conquistemos, 
y el cruzado estandarte plantemos 
del tirano en la oscura mansión.


¡Al arma, españoles! 
¡Volad a la lid! 
¡Tomad por divisa 
"Vencer o morir"!

Quisqueyanos Cobardes Callemos!

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viernes, 30 de diciembre de 2016


Nuestro himno nacional es una maravillosa oda que intenta describir nuestro carácter ciudadano a la luz de eventos históricos en los que hemos demostrado nuestro valor, determinación e hidalguía frente a momentos donde la opresión, la invasión o la esclavitud a tratado de dominarnos.

Ese carácter y ese orgullo patrio en situaciones extremas está en proceso de extinción en la RD. En momentos en que hemos transformado ese carácter y cedido ante el aplastante sistema que nos dirige como nación. Un sistema que invierte lo que sea necesario para sedar, callar y distraer la conciencia ciudadana.

Hasta cuando seremos engañados con la idea de libertad disfrazada de democracia? 
Que tiene que suceder para que los dominicanos entendamos que el mundo cambió, tenemos un conjunto de reglas de juego nuevas que nos permiten como nunca luchar y demandar. 

Hasta cuando seguiremos indiferentes a los temas de trascendencia nacional? Hasta cuando seguiremos ocupados con nuestra propia agenda de intereses particulares en una especie de sálvese quien pueda generalizado? 

Mirando y evaluando estas inquietudes no puedo dejar de percibir la apatía y el desanimo de mis compatriotas que dan por perdido cualquier esfuerzo por generar cambios en nuestra sociedad. 

Estamos de acuerdo y entendemos que en nuestro país impera la desigualdad social, la pobreza que es endémica, la corrupción que es un monstruo de siete cabezas que esta presente a todos los niveles de nuestras estructuras sociales como un cáncer invasivo. 

Y que estamos haciendo para luchar en contra estos causales que generan la pobreza:
La falta de planificación de nuestra demografía en la franja social en extrema pobreza.
La falta de mecanismos de transparencia que combatan efectivamente la corrupción pública y privada. 
El modelo educativo y las estructuras salariales de miseria y la explotación laboral. 

Donde está en R.D. ese periodismo de investigación crítico y objetivo?
Donde quedó el movimiento sindical conectado con los trabajadores? 
Donde está el activismo pro-transparencia de la "SOCIEDAD CIVIL"?
Donde está la oposición política con denuncias serias y acciones que generen equilibrio en favor del pueblo? 

El miedo al poder nos ha neutralizado, la necesidad de sobrevivir nos ha adormecido y los ilimitados recursos del estado nos han condicionado.
Hemos perdido la independencia de criterios, la objetividad de análisis y lo peor nos han quitado el valor de decir lo que pensamos, por temor a las consecuencias. Nuestra pobreza es nuestro peor verdugo. 
El siglo 21 nos sorprende careciendo de hombres y mujeres dispuestos a poner en riesgo su estabilidad, confort y hasta su vida para generar cambios sociales de trascendencia.

Esta parte de nuestra himno nacional contiene una gran sentencia condenatoria, espero que no tengamos que cambiar las letras de esta obra tan hermosa y actualizarlas para describir la presente debilidad de carácter que domina a la mayoría del pueblo dominicano. 

Que hacer con aquellos que insistimos con terquedad en soñar con cambiar el mundo?
Como mantenemos las convicciones firmes ante la realidad de nuestra pequeñez y de nuestras limitaciones?

Lo único que nos queda es un teclado, un espacio virtual de escasa cobertura y nuestro amor por la patria de Duarte.
También podemos impulsar y promover proyectos con potencial y contenido porque los hay, como #Liderazgoresponsable un nuevo paradigma político del siglo 21. 

Algún día nuestra sociedad despertará, se levantará retomando ese carácter que una vez inspiró a Emilio Prud'Homme a escribir estas letras. Estoy confiando en que nuestra herencia genética provea a las próximas generaciones algo de valor y de patriotismo para liberar a nuestro pueblo de la peor esclavitud posible que es la que se impone uno mismo. 

"Ningún pueblo ser libre merece, si es esclavo indolente y servil."
Autora: Mencía Ortíz 

Dominicano de 14 años lleva casí dos años en la universidad

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domingo, 25 de septiembre de 2016

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Un adolescente sanjuanero que solo tiene 15 años, es uno de los estudiantes universitarios más jóvenes de República Dominicana.
Saúl Pérez Berigüete -hijo del Sargento Mayor del Ejército, Burgos Pérez y María Verigüete Ogando- pertenece a ese selecto grupo de egresados del bachillerato que logra ingresar a la universidad y espera estar dentro del reducido número de estudiantes universitarios que logra concluir una carrera profesional en el país, donde para estudiar, a veces, hay que pasar “el Niágara en bicicleta”.
Con solo 14 años, no sabe si podrá concluir su carrera universitaria, pero de algo está seguro: quiere ser microneurocirujano. el mejor del país lo que no ha de dudarse si se hace un recuento de su historial académico.

Sin embargo, y pese a poseer el récord de un estudiante destacado, Saúl, quien ha cursado tres cuatrimestres de medicina en la Universidad Tecnológica de Santiago (Utesa), no cuenta con las facilidades económicas que le permitan completar sus estudios superiores.



El Himno Original Escrito por Emilio Prud´Homme y cantando por José Rufino Reyes y Siancas

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lunes, 23 de mayo de 2016


Publicado en el periódico El Eco de la Opinión el día 
16 de agosto de 1883


Quisqueyanos valientes, 
Alcemos Nuestro canto con viva emoción,
Y la aurora feliz saludemos
De la Patria y la Restauración.

Salve al Pueblo magnánimo y fuerte 
Que si esclavo en un tiempo gimió, 
Tras el grito de ¡libre ó la muerte!
Su cruzado pendón tremoló!

No merece de libre la fama 
Pueblo alguno si, 
torpe y servil,
No se siente abrasar en la llama 
Que templó el heroísmo febril.
Mas Quisqueya, la noble guerrera, 
Puede altiva la frente elevar,
Que si esclava mil veces se viera 
Otras tantas tornara á triunfar.

Compatriotas, la frente abatida 
No se incline ante el mundo ya más, 
Que Quisqueya será confundida, 
Pero sierva de nuevo, jamás.
Si á la Patria gentil de Febrero 
Intentare otro déspota hundir,
Sabrá altiva empuñar el acero
Y en el campo vencer ó morir.

Si una vez su nobleza ultrajaron 
Las cadenas de intruso señor,
Las Carreras, Beler, proclamaron 
Que Quisqueya es un pueblo de honor 
Libertad! exclamó en el Baluarte 
De Febrero, la voz de lealtad

el acento de Sánchez y Duarte 
Resonó por doquier, ¡Libertad!

Si más tarde por torpe caudillo 
Deshonrada la Patria se ve,
Libertad! resonó en Capotillo
Y la Patria otra vez libre fué.
De la audaz y soberbia Castilla 

Su fiereza depone el León,
Y aterrado y vencido se humilla 
Y Al flotar el cruzado pendón.
De la Patria al santuario lleguemos
Victoriosos el himno á ofrecer;
Ante el ara bendita juremos
Por ser libres morir ó vencer.

¡Libertad! que los pechos palpiten,
Mientras llenos de noble ansiedad,
Nuestros campos de gloria repiten:
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!


AHORA MIREN LA DIFERENCIA 
del que el facilitador de Infotep dice ser el original 

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